El camino de nuestro padres, pero en diferido

en diferido retrato
en diferido objeto
en diferido objeto 2

Yo no he migrado. Sí lo hicieron mi madre, mi padre, mi abuela y gran parte de mi familia. Nací en España y aquí están mis vivencias, pero sigo sintiéndome profundamente conectada a mis raíces. Sé que cuando viaje por primera vez a la tierra de mi familia emergerán la nostalgia, la propia y la heredada.

Descubrí todo lo que me estaba perdiendo

0:000:00

Estás creando una nueva versión de ti en otro país

0:000:00

Repudias ese lado tuyo porque tú quieres encajar con el resto

0:000:00

Esta es la historia de mis objetos

0:000:00
en diferido cuaderno traducciones

Fueron mis padres los que migraron

0:000:00
en diferido cuaderno traducciones objeto

Mbote!–Hola.

Mbote na yo!–Hola a ti. (cuando saludas a una sola persona)

Mbote na bino!–Hola a vosotros/ustedes. (cuando saludas a más de una persona)

Ozali malamu?–¿Estás bien?

Nazali malamu–Estoy bien.

Sango nini?–¿Qué hay de nuevo? / ¿Qué novedades hay?

Sango te–Nada nuevo.

Sango malamu–Todo va bien. / Buenas noticias.

Nayo?–¿Y tú?

Boni yo?–¿Cómo estás?

Mi historia empieza dos generaciones atrás

0:000:00

Creo que muchas hijas de personas migrantes vivimos, en diferido, el camino que hicieron nuestros padres. Para mí ha sido anhelar un territorio que apenas conozco, el cariño de mi abuela, a la que vi muy pocas veces, y una familia que está al otro lado del océano. Ese es, en parte, el resultado de la migración y también mi propia historia.